En Colombia, por extraño que parezca, hay personas que mueren por desnutrición y otras quedan mermadas en sus facultades de por vida. El proyecto pretende cubrir una parte de las necesidades alimentarias de los miembros de la comuna 4 de los Altos de Cazuca, el barrio de chabolas más peligroso de Colombia, situado en el área de Bogotá,  que contribuya a paliar la incidencia que sobre el desarrollo personal tiene la desnutrición tanto en sus efectos físicos como psicológicos y morales y así posibilitar una evolución humana sostenible de la población referida, especialmente de niños y mayores, todos ellos víctimas de la violencia y de los desplazamientos de la acción armada desde sus áreas locales originales y objeto todavía de la violencia intrafamilar y de barrio.

Por medio de un convenio con distintas ONG´s locales y la alcaldía del municipio de Soacha, a través de su Secretaría de Salud, se han comprometido las partes a aportar sus conocimientos, sus voluntarios especializados y los fondos suficientes para llevar a cabo tres acciones puntuales:

1. Diagnosticar las necesidades más perentorias en materia de nutrición en la población más vulnerable

2. Contribuir a paliar dichos problemas de desnutrición a través de la cofinanciación del acceso de la población infantil y anciana seleccionada a los comedores escolares y de la solidaridad privada que no disponen de todos los medios necesarios.

3. Controlar y analizar el desarrollo y la evolución de las personas atendidas

Se ha previsto la cantidad de 500 personas beneficiadas por año

Este proyecto está cocebido para que por cada 5 euros, un niño de los Altos de Cazuca pueda comer durante un mes. Esto se ha conseguido gracias al esfuerzo de todas las entidades mencionadas anteriormente. Ver costes del proyecto en el texto íntegro.
Conozca el proyecto “Hijos de la Violencia: Comedores Solidarios” íntegramente
COMEDORES SOLIDARIOS